En el periodo virreinal adquirió desde ya importancia, misma que fue reconocida por la Corona Española a través de los títulos que se le conceden tales como «Muy Noble y Muy Leal» y el de «Fidelísima».
En la historia republicana del Perú el protagonismo de la ciudad de Arequipa fue y es gravitante, llegó a ser declarada “Capital de la República” durante el gobierno de Lizardo Montero, fue foco de rebeliones populares, cívicas y democráticas, y ha sido también cuna de muchas sobresalientes figuras intelectuales, políticas y religiosas del país.
Numerosos espectadores pernoctan en las calles para ubicar un lugar preferencial que les permita apreciar de cerca el paso de las delegaciones, las cuales empezarán su recorrido en la avenida Mariscal Castilla.
El corso continuará por la avenida Independencia, las calles Paucarpata, Goyeneche, Siglo XX, San José, Moral, Santa Catalina hasta llegar a la Municipalidad de Arequipa, donde las delegaciones serán recibidas por el alcalde provincial Alfredo Zegarra y demás autoridades locales.











